
Hay algo que me dejo la cabeza dando vueltas desde que sucedió… dejo un poco de melancolía, una extraña sensación, linda en cualquier caso, miles de ideas que pasan en mi cabeza y sensaciones casi olvidadas en mi corazón. ¿Alguien ha escuchado o leído por ahí el siguiente dicho? "Cada amigo representa un mundo dentro de nosotros, un mundo que tal vez no habría nacido si no lo hubiéramos conocido"… bueno los amigos… ese es el tema de hoy la amistad. Siempre he tenido amistades, grandes amigos y todas esas cosas bonitas… pero quizás ahora hace poco realmente me di cuenta lo que los amigos son en verdad. Desde chico he tenido, si bien no muchas, grandes amistades con las cuales he sido muy feliz, llegue a dar todo por mis amigos, y pocas veces sentí que ellos lo hacían por mí, pero como eran mis amigos pensé que el problema lo tenía yo y no ellos. Siempre me sentí apartado, en los momentos malos yo siempre estaba presente… o porque yo sabia que algo malo pasaba o porque me llamaban para pedirme ayuda, en cambio en los momentos buenos… no siempre estuve… porque no siempre me llamaban… y así me convertí en un amigo que solo servia para ayudar, para conversar, yo siempre escuchaba y siempre decía lo que se suponía que tenia que decir… Hoy tristemente puedo decir que de mis amistades antiguas solo quedan pocas… y siento pena y una envidia sana respecto a lo que veo en los demás… Luego de estar casi un año encerrado y solo, haciendo una pausa en mi vida, la cual sinceramente pedía a gritos que se terminara pronto… volví a la batalla contra las penas y la depresión, y así caí al lugar que hoy en día me da tantas o mas lecciones de vida que las que pude aprender durantes mis antiguos años de colegio… Así llegue hasta el “4to B del colegio Peumayen” un colegio pequeño, sin mucho espacio, sin mucha gente, sin muchas cosas que otros colegios tienen… pero con una calidez y una enseñanza que va mas allá de lo académico, que se basa en la formación de personas, en darle importancia a las relaciones con otras personas, donde las amistades son verdaderas, donde si uno llora todos corren para alegrarte el día… incluso profesores o personas ajenas a los cursos. Aquí llego yo, con todas aquellas decepciones de la vida, con las penas aun frescas, con miles de heridas a cuestas y con la frialdad que mi corazón mantenía hasta el momento. Pero poco duro, volví a sonreír sinceramente, volví a reír con ganas, a querer jugar, a escuchar a otras personas, a confiar nuevamente, a contar de mi… y no tener miedo de hacerlo. Aquí conocí un nuevo concepto de amistad, ya no es esa amistad donde un compañero es tu amigo y si no lo veo mas es una lastima pero filo… aquí los amigos son hermanos, son parte de tu familia, de tus fiestas, de tus penas, son partes de ti… cosa que sentía pero quizás nunca con esa intensidad que ellos lo sienten. Para ellos es difícil respirar sin sus amigos, para ellos un amigo es el motivo suficiente para intentar cambiar el mundo, si uno de sus amigos llora porque llueve ellos buscaran la manera de impedir que vuelva a llover… y eso es realmente inspirador. A veces me siento muy ajeno a todo esto… pero sin duda soy capaz de decir con certeza que daría mi vida por cualquiera de ellos… por que ellos me hacen sentir parte de algo, me hacen sentir importante y querido. A un poco mas de dos meses a que este mundo maravilloso, inspirador, amistoso y donde me siento completamente cómodo y donde soy como soy y nadie me juzga… se acabe… así es, esto se acabara… y quizás ellos mismos me hicieron darme cuenta de que esto se terminara… porque todos sufren por lo mismo. Me parece tan extraño sentir un miedo horrible a que el tiempo pase, a sentir que pierdo a esta gente que siento conocer desde siempre… es un raro sentimiento, muy lindo, calido… y lo aprendí con ellos…






